Sexo y género


Ever Arrieta
Ever Arrieta
Filósofo, historiador y traductor

El sexo se refiere al conjunto de características físicas y biológicas definidas genéticamente que determinan si un ser vivo es macho, hembra o intersexual. Los cromosomas sexuales y factores fenotípicos son factores clave en la asignación del sexo de un humano.

El género cubre una serie de roles, comportamientos y atributos construidos socialmente que son considerados como apropiados para una persona según su sexo biológico. Estas construcciones sociales están vinculadas tradicionalmente con las categorías de hombre y mujer, pero poco a poco se han reconocido muchas otras identidades de género. El contexto social, cultural y espacio-temporal son determinantes en la definición del género.

Sexo

Género

Definición

Características físicas y biológicas que definen el sexo de un ser vivo.

Se refiere al conjunto de características, comportamientos y roles atribuidos a una persona por razón de su sexo biológico que se consideran socialmente apropiados.

Características

  • Se trata de atributos genéticos y fenotípicos.
  • Estos atributos están determinados por los cromosomas X y Y.
  • Es común que no haya cambios en cuanto al sexo en un ser vivo.
  • Es un constructo social.
  • Involucra una determinación social y la relación de una persona con su cuerpo.
  • Se puede asumir identidad de género distinta de aquella asignada socialmente.
  • La identidad de género puede pasar por cambios.
Categorías Macho, hembra y, en menor cantidad, intersexual. Hombre, mujer, cisgénero, transgénero, entre otras.

¿Qué es sexo?

Sexo se refiere a el conjunto de atributos físicos y biológicos particulares que definen a un macho, a una hembra o a un intersexual. Por ejemplo, en el caso de los humanos, se pertenece a un sexo u otro dependiendo de factores como la composición genética, los procesos hormonales y las características fenotípicas.

Cuando se habla de características sexuales fenotípicas, esta son las características sexuales internas y externas que son observables en una persona. Por ejemplo, los genitales, los procesos hormonales, sistema reproductivo, la constitución física/corporal, etc. Estas características se comienzan a desarrollar cerca de la sétima semana de gestación del organismo.

Características del sexo

  • Se refiere atributos físicos y biológicos de un ser vivo.
  • Los atributos sexuales de un ser vivo están determinados por los cromosomas sexuales X y Y.
  • Las características sexuales definen, principalmente, dos tipos de sexo: el macho y la hembra.
  • Puede haber casos poco comunes de personas intersexuales.
  • El sexo permanece estable.

Los cromosomas sexuales

Los cromosomas sexuales son los encargados de determinar el sexo de un ser vivo. En los seres humanos, estos cromosomas son el X y el Y, encontrándose en pares (XX o XY). La mitad de los cromosomas que un ser humano posee provienen de cada uno de los progenitores.

La hembra posee cromosomas XX, mientras que el macho posee cromosomas XY. El sexo biológico se determina en el momento en que ocurre la fertilización. El padre dona en el esperma ya sea un cromosoma X o uno Y, mientras que en el óvulo de la madre solo hay cromosomas X.

Las características sexuales se desarrollan de acuerdo al tipo de cromosomas presentes.

En el caso de los intersexuales, por alguna situación particular a nivel genético, los cromosomas no siguen el patrón XX o XY, presentándose de otra forma (XYY, XXY, etc.). Esto tiene como consecuencia que las características sexuales sean atípicas. Además, la intersexualidad también puede darse por variaciones en patrones fenotípicos (formación de glándulas, órganos genitales, etc.).

El sexo de una persona, en este caso, no se define claramente en el momento en el que esta nace. Un intersexual puede comenzar su vida con rasgos característicos de un sexo, y desenvolver luego rasgos de otro sexo.

¿Qué es género?

El género es la percepción social que se tiene de una persona sobre aquello que es apropiado, en relación con su sexo biológico, su orientación sexual, y otros aspectos de su identidad. Esta percepción está determinada por el contexto social y cultural, así como por las características biológicas y psicológicas de un individuo.

Una persona puede tener una identidad de género diferente de aquella que en su sociedad se le asigna. El mismo puede asignarse desde antes del nacimiento, generalmente asociándose al sexo de la persona.

Las características que determinan qué es ser hombre y mujer varían a nivel temporal (la época) y a nivel espacial (de cultura a cultura o sociedad). Por lo que el género es fundamentalmente una construcción social (un producto social basado en prácticas y reglas sociales que varía de sociedad a sociedad).

Es común que se asocie el género solo atendiendo a la diferencia biológica entre los sexos, desde una perspectiva binaria. Es decir, a partir de la dicotomía macho/hembra existe la tendencia de presuponer que solo hay dos géneros: el hombre y la mujer.

Características del género

  • Puede tratarse de una forma de auto-identificación, así como de una percepción social.
  • Es un constructo social.
  • No existe una única forma de actuar o comportarse según un género específico.
  • La identidad de género y los roles de género cambian según el contexto sociocultural y a través de la historia.
  • La definición de qué es un género tiende a mudar.
  • No hay una sola forma de vivir el género.

Identidad de género

La identidad de género se refiere a la forma en que una persona se identifica así misma como siendo de un género. Esta identificación con un género está relacionada con las experiencias personales de una persona, la educación y las relaciones sociales, según los patrones establecidos a cada género.

La identidad es un elemento que cubre tanto un ámbito social como uno individual. Por un lado, una persona es identificada socialmente como parte de un grupo, debido a su proximidad con prácticas y hábitos compartidos socialmente, así como por atributos físicos.

Por otro lado, la identidad también se relaciona con el cómo una persona se ve a sí misma como parte de un grupo. Es la forma en la que una persona se define respecto de otras personas, de acuerdo a sus tributos físicos y psicológicos.

Ejemplos de identidades de género

Hoy es más común que se hable de la existencia de diversas formas de vivir el género, diferentes a la división binaria hombre/mujer. A continuación, se señalan algunas formas generales en las que una persona puede expresar su identidad de género:

  • Cisgénero: este se refiere a aquellas personas cuya identidad de género concuerda con el sexo biológico asignado al nacer. En general estas personas representan aquello que se considera la norma en muchas sociedades, en cuanto a la identidad de género.
  • Transgénero: cuando la identidad de género de una persona no corresponde con su sexo biológico asignado. También puede hablarse de una persona trans. Este término cubre un amplio espectro de identidades de género y formas de expresarlo que desafían la norma social.

Roles de género

Los roles de género expresan los comportamientos esperados que una persona supuestamente debe tener basados en su sexo. Estos se asocian a la identidad de género de alguien, bajo el supuesto de que ambas deben ser iguales.

Características de los roles de género

  • Son comportamientos asignados según el sexo biológico de una persona.
  • Siguen normas sociales.
  • A cada género se le adscriben comportamientos diferenciados.
  • La educación formal e informal tiene un peso en el aprendizaje de estos roles.
  • Pueden resultar en prejuicios de género.

Roles de género y normas sociales

Estos roles obedecen a normas sociales y comportamientos que en una sociedad se consideran como apropiados para cada género. Sin embargo, los roles de género no necesariamente van de la mano con el sexo o la identidad de género de una persona.

Los roles de género se reflejan en los derechos, deberes, tareas y responsabilidades que se asignan socialmente a una persona. Se expresan en el papel en la familia, trabajo, dentro de una relación sentimental, derechos sobre recursos, comportamientos sexuales, la reproducción sexual, etc.

Por ejemplo, tradicionalmente, a la mujer con hijos se le asignaba su cuidado y el encargarse de las labores del hogar. En contraste, al hombre se le asignaba la tarea de ser el proveedor de la familia. Es decir, el rol tradicional de la mujer era el de ser cuidadora, mientras que el del hombre era el de ser proveedor.

Esto no significa que una mujer no pueda tener un rol de proveedora en una familia, o que un hombre no pueda realizar labores de cuido. De hecho, en la realidad, tanto mujeres como hombres realizan tareas y se comportan de forma tal que no existe un límite claro que establezca qué es lo que un género u otro debe hacer. Es decir, los roles de género son construcciones sociales que no necesariamente se apegan a la realidad.

Otro ejemplo es la atribución de colores a un género según el sexo de la persona. En el caso de los niños es usual asociar el color azul a lo masculino, por lo que se promueve que vistan ese color en muchas culturas. En cuanto a las niñas, se utiliza el color rosa de la misma forma.

Sin embargo, a inicios del siglo XX, en los Estados Unidos, era común que fuese al contrario. Es decir, el color de las niñas era el azul y el de los niños era el rosa. Con el tiempo, se dio una inversión sobre esta construcción social. Así, la elección de un color y su asignación a un género responde más a prácticas y hábitos sociales que a una cuestión biológica.

Prejuicios de género

Un prejuicio basado en el género significa que existe una actitud diferenciada en el trato hacia una persona basada en el género de la misma.

Conlleva un acto discriminatorio, ya que toma en cuanto factores que no tienen que ver con las habilidades de una persona, muchas veces limitando sus oportunidades.

Por ejemplo, este tipo de prejuicio se manifiesta socialmente en el tipo de puestos de trabajo o carreras profesionales que se asocia con un género u otro.

Considerar que las mujeres no son capaces de ocupar puestos de jerarquía en una compañía, porque se supone que son más temperamentales que los hombres (por ser un trabajo que requiere una mentalidad fría o pocas emociones). O que un hombre no debería peinar el cabello de su hija, porque es una tarea que la madre debería realizar.

Otras formas en la que se manifiesta un prejuicio de género es cuando se piensa que es normal, y hasta se valora, que un hombre busque y mantenga relaciones sexuales con varias mujeres. Calificativos como el de “galán” o “conquistador” son normalmente utilizados. Mientras que si una mujer realiza los mismos actos, es vista bajo una luz negativa y derogativa.

De hecho, este tipo de prejuicios ha ubicado a las mujeres en una posición social de desventaja a nivel histórico, respecto de los hombres y aquello que se asocia a lo masculino.

Que las mujeres no tuvieran espacios de participación y representación política en la mayoría de países democráticos, hasta hace pocas décadas, es un resultado de este tipo de prejuicio.

Ever Arrieta
Ever Arrieta
Bachiller en Filosofía (2009) por la Universidad Nacional de Costa Rica; máster en Historia, Relaciones Internacionales y Cooperación (2013), en Traducción y Servicios Lingüísticos (2015) y en Multimedia (2017) por la Universidad de Oporto.