Mito y leyenda


Los mitos son relatos sobre sobre seres sobrenaturales, como dioses o monstruos, que sirven para explicar determinados hechos o fenómenos.

Las leyendas, en cambio, son relatos de sucesos maravillosos o imaginarios encuadrados en cierto momento histórico. Pese a que son utilizados como sinónimos, no siempre son intercambiables.

Los mitos, por ejemplo, conforman el sistema de creencias o cosmovisión de un pueblo o cultura, pues en ellos son vertidas las creencias con las cuales tradicionalmente este se ha explicado a sí mismo el origen y razón de todas las cosas. Por esta razón están ubicados fuera del tiempo histórico.

Considerados en su conjunto, los mitos configuran mitologías. De allí que existan distintas mitologías para cada cultura. Está la mitología grecorromana, la nórdica, la azteca, la maya, la inca o la china, entre muchas otras.

Las leyendas, por su parte, son también relatos que pueden incluir elementos fantásticos o maravillosos, pero suelen tener cierta base histórica más o menos reconocible, lo que, a diferencia del mito, le aporta cierta verosimilitud. Un ejemplo clásico de leyenda son las historias de Robin Hood.

La leyenda y el mito tienen, sin embargo, ciertas similitudes: ambos han pasado de generación a generación por medio de la trasmisión oral o escrita, ambos son relatos que buscar explicar un evento o fenómeno que resulta enigmático o misterioso.

Hoy en día, además, existe la leyenda urbana, se que basa en temas de conocimiento popular sobre cuyas razones o motivos se especula. Leyendas urbanas serían la de la congelación de Walt Disney o la investigación sobre vidas extraterrestres en el Área 51, en Estados Unidos.