Costumbre y tradición


La diferencia entre costumbre y tradición radica en la forma de su manifestación, en su forma de transmisión, en la cantidad de personas que la adoptan y el tiempo que se considera como tal.

En este sentido, la costumbre se asocia a una rutina cotidiana o hábito individual, adquiridos por inclinaciones particulares del carácter de cada grupo familiar o de convivencia como, por ejemplo, "Luis tiene la costumbre de comer pan tostado al desayuno".

La tradición es una costumbre con raíces socioculturales que son particulares de un grupo que, además, se debe identificar de esa manera. La tradición se apoya en antecedentes históricos que son transmitidos de generación en generación como, por ejemplo: "La tradición literaria mexicana no puede dejar de lado al poeta Octavio Paz".

La costumbre y la tradición forman parte de la identidad cultural que puede ser de posición, comunitaria, regional, estatal, nacional o global.

Costumbre y tradición también son términos usados como sinónimos como, por ejemplo, “Los católicos tienen la costumbre / tradición de poner un árbol como decoración cuando celebran Navidad”.

En el ejemplo anterior, costumbre y tradición se pueden usar como sinónimos porque el árbol de Navidad es un símbolo particular de las familias y comunidades, pero también de regiones y familias cristianas.

Para diferenciar una costumbre de la tradición se deben tomar en cuenta la forma de transmisión, antecedentes históricos, elementos socioculturales, periodicidad y la fijación de fechas importantes.

Una costumbre, por ejemplo, si consideramos la afirmación “almuerzo a la una de la tarde”, puede ser transmitida de generación en generación, los antecedentes históricos pueden asociarse a la definición de un horario para el almuerzo y es deseable hacerlo todos los días.

A pesar de ello, no es considerado una tradición porque los elementos no son particulares de una comunidad identificada como tal. Además, la persona tendría que especificar que almuerza a la una de la tarde siempre o en un día en especial, y esta última afirmación tendría que tener a su vez todos los elementos mencionados anteriormente.

Por otro lado, la transmisión de una tradición se perpetúa de generación en generación. La tradición mantiene la memoria de los antecedentes históricos vivos conmemorando las fechas, lugares o personas importantes en momentos específicas, además de estar llenas de elementos socioculturales fácilmente identificables.

El folclore es la expresión más fidedigna de la tradición, ya que, agrupa todos los elementos que la componen. El folclore expresa todas las formas culturales heredadas de generaciones anteriores, preservando en sus costumbres y ritos la identidad cultural de una comunidad.