Valores y antivalores


Ever Arrieta
Ever Arrieta
Filósofo, historiador y traductor

Los valores son cualidades o atributos considerados como positivos, necesarios y deseables que los seres humanos asignan a objetos y otros seres humanos. Se caracterizan por estar asociados a la idea de lo “bueno” o por tener utilidad para la vida individual y social.

Los antivalores, por su parte, también son atributos que se asignan a objetos y personas, con la salvedad de que estos representan algo negativo, innecesario o indeseable, es decir, se asocian a la idea de lo “malo”. De esta forma, los antivalores son la contraparte de los valores. Cuando un antivalor se manifiesta en un sujeto u objeto, este implica un mal para algo o para alguien.

Valores

Antivalores

Definición

Son atributos vistos como positivos y deseables que se asignan a objetos y sujetos.

Son atributos vistos como negativos e indeseables que se asignan a objetos y sujetos.

Características

  • Son atributos o cualidades.
  • Son positivos, deseables, necesarios o útiles.
  • Se asocian a la idea de lo “bueno”.
  • Son usados como guías para un comportamiento social armonioso.
  • Cada uno de ellos tiene una contraparte o antivalor.
  • Son atributos o cualidades.
  • Son negativos, innecesarios o inútiles.
  • Se asocian a la idea de algo “malo”.
  • Son vistos como desestabilizadores de la vida social.
  • Por cada antivalor hay un valor opuesto.
Ejemplo Si hay equidad en una empresa, las trabajadoras y trabajadores de esta reciben un salario o remuneración de acuerdo al trabajo realizado, sin importar su género o sexo. En una empresa donde hay inequidad, los hombres reciben un salario o remuneración mayor que las mujeres, a pesar de que todos realizan el mismo tipo de trabajo.

¿Qué son los valores?

En términos generales, los valores son cualidades atribuidas a los objetos que los seres humanos ven como positivas, necesarias y/o deseables.

Así, una gran mayoría de valores se basa en motivaciones subjetivas, sobre el resultado positivo o práctico que implica poseer ciertas cualidades, asociadas a la idea de lo “bueno” o de lo “útil”.

Los valores en sí mismos no son un objeto material, sino que son atributos que pueden satisfacer una necesidad o deseo, asignados por las personas a alguna cosa o sujeto. Es decir, un valor es una cualidad que alguien percibe en un sujeto u objeto, sea este material o ideal (como la idea de belleza).

Los valores (y los antivalores) como atributos son una forma de adscribir cualidades a algo o a alguien. Decir que una persona es “buena” o que robar es “malo”, es atribuir un valor. Así, los valores se expresan de forma predicativa.

Es por esto que muchos pensadores señalan que tanto valores como antivalores están basados en una perspectiva subjetiva más que en los objetos o personas a quienes se les atribuyen estos.

De la misma forma, los valores no siempre son equivalentes a preceptos éticos o ideales morales. Aun si existen valores morales, también hay valores que se relacionan a procesos económicos, como el valor de uso que tiene un objeto, o también valores estéticos relacionados con la idea de la belleza al contemplar una obra de arte.

Es común que los valores sean vistos como cualidades innatas en el ser humano. De esta forma, la libertad, por ejemplo, es pensada como un valor que cada persona posee. Igualmente, los valores son entendidos como guías de comportamiento para los seres humanos. En este caso, valores como la honestidad son una forma de actuar que se espera que las personas tengan, por el bien social.

Características de los valores

  • Son atributos que se asignan a los objetos y sujetos.
  • Representan cualidades positivas, deseables, útiles y/o necesarias.
  • Se asocian a formas de comportamiento que permiten una vida social armoniosa.
  • Por cada valor hay un antivalor opuesto (paz y guerra).
  • Son atribuibles a más de un objeto o sujeto y, a su vez, cada objeto o sujeto puede poseer varios valores.

Ejemplos de valores

  • Honestidad: se trata de la cualidad de decir la verdad o actuar de forma sincera.
  • Responsabilidad: realizar conscientemente algo y asumir sus consecuencias.
  • Prudencia: actuar con diligencia y prestando atención a las consecuencias.
  • Justicia: se trata de la paridad en la repartición de algo según corresponda y de forma equitativa.
  • Libertad: la capacidad de actuar voluntariamente y sin limitaciones.

Valores objetivos y valores subjetivos

En el campo de la ética existen debates sobre la naturaleza de los valores, particularmente se cuestiona si los valores son construcciones humanas o si, en cambio, existen fuera del mundo social.

Quienes afirman que los valores son objetivos, afirman que estos existen por sí mismos, sin importar si las personas los perciben o experimentan en el mundo o no. Además, estos se encuentran fuera y no dependen de los objetos o sujetos en los que se manifiestan. Un ejemplo de valor objetivo es la vida, si se piensa que existe por sí misma, independientemente de que alguien la vea como un valor.

En el caso de los valores subjetivos, estos se caracterizan porque son relativos, dependen de quien los experimenta y son algo que se desea o se ve como necesario. Su subjetividad se debe a que son creaciones humanas y no existen fuera de las personas. En este caso, si no existieran humanos o seres inteligentes que consideraran que los valores existen, entonces no habría valores.

Valores Instrumentales y valores intrínsecos

Algunos pensadores afirman que los valores son instrumentales. Es decir, que los valores "valen" porque mediante estos se obtiene un fin. Si se piensa en la salud como un valor instrumental, ya que estar saludable permite a las personas realizar diferentes actividades, esta es vista como un medio para un fin.

Los valores intrínsecos son aquellos que valen por sí mismos. Estos valores son los “fines” y su calidad de valor existe fuera de las personas. Se diferencian de los valores instrumentales en que no son un medio para obtener algo.

Por ejemplo, realizar una buena acción, como fin en sí misma, sin esperar nada a cambio con toda honestidad, es considerado un valor intrínseco. El placer, la felicidad, la salud, etc., cuando no son deseadas como medios para obtener algo más allá de sí mismos, también son valores intrínsecos.

Jerarquía de los valores de Max Scheler

En la axiología o estudio de los valores, una de las clasificaciones más conocidas sobre los valores es la del filósofo alemán Max Scheler (1874-1928), en la cual los valores y antivalores son objetivos y pueden ser ordenados jerárquicamente.

Según Scheler, los valores son independientes de los objetos a los que son atribuidos y existen a priori (antes de experimentar la realidad). Es decir, la esencia de la belleza, bondad o nobleza ya existe, y la experiencia simplemente permite que estas sean sentidas en diferentes objetos o personas.

Otra característica de los valores, es que estos son polares, por lo que cada uno tiene una contraparte. Es decir, por cada valor, hay un antivalor equivalente.

Además de esto, Scheler ordena los valores, dando mayor importancia a los valores asociados a la mente y lo santo, mientras que los valores materiales y físicos se encuentran en un plano inferior de su jerarquía.

Así, tanto los valores como los antivalores, según este filósofo, se pueden clasificar en cuatro categorías:

  1. Los valores de la santidad: lo religioso, aquello que es santo y lo profano.
  2. Los referentes a la mente (o espíritu): lo bello y lo feo, lo justo e injusto, conocimiento de la verdad y lo falso.
  3. Los referentes a lo vital y lo noble: lo noble y lo vulgar, la salud y la enfermedad.
  4. Los referentes al placer o displacer: lo placentero y lo doloroso, lo agradable y lo desagradable.

El valor en la economía clásica

Se ha hablado y meditado sobre valores desde hace milenios y desde diferentes corrientes de pensamiento. Sin embargo, el estudio de los valores tomó particular relevancia durante el desarrollo de la economía clásica.

En el siglo XVIII, economistas como Adam Smith (1723-1790), David Ricardo (1772-1823) y otros, asociaron la idea de “valor” a los procesos económicos en la producción de bienes.

Para el economista escocés Adam Smith, el valor de un objeto se relaciona con el costo de su producción y comercialización. En la teoría del valor-trabajo, el trabajo juega un rol fundamental para determinar el valor de una mercancía. Esto se debe a que producir algo siempre conlleva la realización de una labor.

Asimismo, el trabajo empleado es una constante, a diferencia del precio que el bien pueda tener en el mercado (que es variable).

El economista inglés David Ricardo estaba de acuerdo con Adam Smith, afirmando que el trabajo empleado en la producción es una forma de medir el valor de un bien. Sin embargo, señaló que la escasez de un bien también podía determinar su valor, sin importar el trabajo que llevara producirlo.

Valor de uso y valor de cambio

El valor de uso es la utilidad que el bien posee o se hace de este. En este caso, el valor de un bien procede de aquellas necesidades o usos que las personas satisfacen con el mismo. Este valor es propio del bien y depende de sus características y de aquello para lo que pueda utilizarse. Su uso y el valor desprendido de este dependen de cada persona o sociedad, por lo que es un valor cualitativo.

Por su parte, el valor de cambio es el valor que resulta del intercambio de un bien por dinero y/o que permite la adquisición de otros bienes. El valor de cambio de un bien se encuentra ligado al trabajo empleado para producirlo u obtenerlo. Este valor es cuantitativo, ya que se puede medir el dinero (o los bienes) durante el intercambio.

¿Qué son los antivalores?

Los antivalores, básicamente, son los opuestos a los valores. Si un valor es una cualidad positiva, deseable y necesaria atribuida a un objeto o persona, un antivalor se define como una cualidad negativa, indeseable y e innecesaria que se atribuye a un objeto o persona.

Un antivalor se entiende como algo que no es deseable, porque su presencia conlleva resultados negativos. Por ejemplo, la ineficacia puede ser vista como un antivalor porque implica la no realización de un resultado esperado. Si en una compañía se tienen ciertos objetivos y los trabajadores son ineficaces, los objetivos no serán alcanzados. De ahí que un antivalor sea algo indeseable, no genere utilidad y sea innecesario.

Además, los antivalores representan una antítesis (oposición) de lo que socialmente logran los valores. Antivalores como la esclavitud destruyen la armonía de la vida social, si se ve como un valor (y derecho) humano la libertad. En una sociedad en donde existe esclavitud, por ejemplo, también se presenta un antivalor como la injusticia. En dicho caso, se trata de antivalores en un sentido moral.

Características de los antivalores

  • Son atributos que se asignan a los objetos y sujetos.
  • Sus cualidades son negativas, indeseables, innecesarias y/o no tiene utilidad.
  • Cuando se manifiestan en comportamientos, estos minan la vida social.
  • Por cada antivalor hay un valor opuesto.
  • Un objeto o sujeto presentar varias cualidades que manifiestan antivalores, y cada antivalor se puede asignar a un número infinito de sujetos y objetos.

Ejemplos de antivalores

  • Deshonestidad: utilizar la mentira o el engaño.
  • Irresponsabilidad: actuar conscientemente incumpliendo lo asignado y/o evadiendo sus consecuencias.
  • Imprudencia: actuar sin tomar cuidado de las consecuencias.
  • Injusticia: es cuando hay un reparto desigual sin base en las acciones de los sujetos.
  • Esclavitud: la privación de la facultad de actuar según la propia consciencia y voluntad.
Ever Arrieta
Ever Arrieta
Bachiller en Filosofía (2009) por la Universidad Nacional de Costa Rica; máster en Historia, Relaciones Internacionales y Cooperación (2013), en Traducción y Servicios Lingüísticos (2015) y en Multimedia (2017) por la Universidad de Oporto.