Libertad y libertinaje


La diferencia entre libertad y libertinaje radica en que en libertad existe el respeto por los otros además de asumir las consecuencias que conllevan los actos y palabras ejercidos en libertad.

El libertinaje es usar y abusar de la libertad sin tener en cuenta a los demás ni a las consecuencias provocadas asociadas generalmente, pero no solo, a los valores éticos y morales de cada sociedad.

El libertino es aquel individuo que practica del libertinaje y proviene del latín que significa “individuo sin límites ni frenos”. El libertinaje y el libertino son popularmente asociados a la promiscuidad ya que es el tema más reglado moral y éticamente por la sociedad desde la época cristiana.

Libertinaje, por ejemplo, es cuando alguien abusa de la libertad que se le ha dado para romper la confianza depositada como cuando se dice que hará algo para después hacer otra cosa que sabe que afectará negativamente en la amistad o cualquier tipo de relación. 

La libertad es un derecho y un valor que es acompañado con el respeto y la responsabilidad. Todos tienen la libertad de actuar, pensar y decir lo que uno quiere siempre y cuando no afecte a los otros porque sería imposible distinguir dónde termina y empieza la libertad del otro.

La libertad ha sido retratada innumerables veces ya que es un símbolo del libre albedrío cristiano, por ejemplo, y el uso de la voluntad individual para obrar o expresarse sin censuras.

La Declaración Universal de los Derechos Humanos adoptada por la Organización de las Naciones Unidas (ONU) afirma que todo ser humano nace igual y libre especificando los diferentes tipos de libertades como lo son: la libertad de expresión, la libertad de prensa y la libertad de  religiosa, por ejemplo.