Estado y nación


Estado es un concepto que se refiere a la organización política que integra a una población en un territorio bajo una autoridad. Mientras que el concepto de nación es un concepto histórico y cultural, que hace referencia al conjunto de personas que tienen en común una lengua, una historia, una cultura y un conjunto de tradiciones.

Así, pues, el Estado es una forma de organización política bajo la cual se cohesiona la población de un territorio bajo una autoridad y leyes comunes, que se caracteriza por ostentar un poder soberano e independiente. En este sentido, se refiere a la unidad política que constituye un país o a su territorio.

El de Estado es un concepto jurídico y político que se refiere a la soberanía social, económica y política que detenta el conjunto de instituciones (poderes y órganos de gobierno) que regula la vida de una comunidad en un territorio delimitado por fronteras.

Para que un Estado sea reconocido como tal por el Derecho internacional debe cumplir con tres condiciones fundamentales: poseer un territorio delimitado por fronteras, una población humana, y un gobierno, es decir, el conjunto de órganos de representación en los que reside la autoridad del Estado.

Hay distintos tipos de Estados: los Estados que tienen plena autonomía, que son independientes y tienen un poder soberano; los Estados semisoberanos, que tienen soberanía en su política interna pero no en la política externa, y los Estados vasallos, que son aquellos que dependen de otro Estado y, en consecuencia, no tienen soberanía alguna.

Como nación, por su parte, nos referimos a un conjunto de personas que tienen en común cosas como la lengua, la cultura, la raza, la historia y la religión, y que comparten ciertas costumbres y tradiciones.

La palabra nación proviene del latín natio, natiōnis, que significa ‘lugar de nacimiento’, o ‘pueblo, tribu’.

De este modo, una nación está constituida por un conjunto de personas que tienen un mismo origen, hablan el mismo idioma y tienen un identidad cultural y tradición comunes.

Nación, por otro lado, también puede referirse al territorio que ocupa una nación. Sin embargo, una nación puede o no tener un territorio, como, por ejemplo, el pueblo judío hasta el año de 1948.

La nación, en cambio, sí se caracteriza por ser una comunidad de personas con una identidad, una lengua, una cultura y una historia comunes. De allí que el de nación sea también un concepto histórico y cultural.

Nación también puede ser un concepto político, equivalente al de Estado en ciertos contextos, especialmente cuando se refiere a la nación definida como sujeto político en el cual reside la soberanía constituyente de un Estado.

Sin embargo, es conveniente reafirmar que el concepto de nación está relacionado más que con un hecho político, con un conjunto de factores históricos y culturales que congregan, por distintas circunstancias, a una comunidad bajo una serie de factores comunes. Así pues, una nación puede estar presente en varios Estados o, por el contrario, un Estado puede contener en sí varias naciones.