Socialismo y comunismo


La diferencia entre el socialismo y el comunismo radica en que el socialismo busca regular la inherente lucha de clases y el comunismo busca la eliminación de dichas clases sociales.

El socialismo y el comunismo nacen del marxismo, considerado un análisis sobre el desarrollo de las relaciones políticas, sociales y económicas que la nueva sociedad capitalista desarrollaría.

El estudio sobre las consecuencias del capitalismo, conocido como marxismo en referencia a su padre, el filósofo judío alemán Karl Marx (1818-1883), abrió el debate sobre cuál era la mejor forma de tratar la lucha entre la clase capitalista, o sea, los dueños de los recursos productivos, y la clase proletaria o trabajadora, que debe trabajar para sobrevivir.

El debate marxista formó movimientos socialistas y comunistas. El socialismo, en este sentido, se concentra en el concepto de la lucha de clases marxista como el motor del cambio social, político y económico.

El comunismo, en cambio, toma la lucha de clases como un problema para la igualdad social, el cual se eliminaría con la destrucción de las clases sociales mediante la supresión de la propiedad privada y otras medidas que, una vez que alcancen un nivel de desarrollo elevado, aboliría eventualmente la existencia de un Estado.

Después de la muerte de Marx, en el año 1917 surge la Revolución Rusa, donde ganan fuerza las ideologías contrarias al capitalismo. En el año 1922 se instaura la Unión Soviética (URSS) con un régimen marxista-leninista regido por un partido único: el Partido Comunista.

El comunismo y el socialismo han cambiado a lo largo del tiempo. El comunismo hoy en día se identifica como una ideología política representada por los partidos comunistas en el mundo. Por el otro lado, el socialismo en la actualidad se suele identificar como una tendencia política de izquierda reformista pero moderada.