Partes de un cuento: cuáles son, características y ejemplos


Eva Andrés Vicente
Eva Andrés Vicente
Licenciada en Filología Clásica

Las partes que componen un cuento son tres: el inicio, el nudo y el desenlace. Todos los cuentos suelen tener una estructura parecida y cada una de sus partes corresponde a un momento concreto de la narración.

El inicio es una presentación de los personajes y su entorno (érase una vez, hace mucho tiempo, en un reino, en un bosque, había una princesa, vivía una muchacha).

El nudo es la parte donde los problemas de los personajes principales llevan el relato al punto de mayor tensión (la princesa mordió la fruta envenenada por la bruja, el lobo se hace pasar por la abuela para engañar a la muchacha).

El desenlace pone solución a estos problemas, gracias una persona o a un suceso maravilloso (la princesa despierta tras recibir un beso de amor verdadero, el cazador libera a la abuela y a la muchacha de la barriga del lobo).

El cuento es un género literario que narra de forma breve hechos de naturaleza fabulosa. Su argumento es sencillo y su transmisión puede realizarse de manera oral o escrita.

Los elementos que participan en este género son el tiempo, el espacio, la acción, los personajes y el narrador. La finalidad de un cuento es entretener y brindar a los lectores una enseñanza o moraleja.

A continuación veremos con más detalle cada una de las partes que componen un cuento.

Inicio

El inicio es la primera parte del cuento y puede recibir otros nombres como principio, exposición, introducción o planteamiento.

En ella se realiza una descripción del ambiente y de los personajes principales, se dibuja un contexto temporal y espacial.

La trama se encuadra dentro de un ambiente agradable y sosegado, un momento que antecede al conflicto de la acción.

Desde la primera frase, el cuento intenta captar la atención del lector, dejando entrever los sucesos que están por venir para mantener despierto su interés.

Ejemplo de introducción

Había una vez un hermoso pueblo llamado Hamelín, conocido en todo el reino por sus abundantes cosechas y rebaños. Todos sus habitantes vivían felices, faltos de carencias y de preocupaciones.

Un día llegaron hasta el pueblo centenares de ratones que se colaron en las despensas de las casas y en los graneros. Los vecinos acudieron en auxilio al gobernador, pues temían que la plaga acabara con sus víveres y les dejara sin nada.

El gobernador prometió una suculenta recompensa a quien consiguiera alejar a los ratones de las tierras de Hamelín.

El mismo día apareció un forastero que se comprometió a acabar con la plaga, tan solo con la ayuda de una flauta.

Comenzó a tocar y los ratones, al son de la melodía, dejaron sus escondites para ir al encuentro del flautista, y siguieron sus pasos hasta alejarse del pueblo.

Nudo

La segunda parte, también conocida como medio, desarrollo o conflicto, nos acerca al momento de la historia en el que se crea una atmósfera menos apacible.

Hacen su aparición los antagonistas, enemigos o villanos, es decir, los personajes que han de generar el conflicto y enfrentarse a los protagonistas.

En el nudo se presentan los propósitos del protagonista para acabar con el problema y los obstáculos que dificultan su labor.

El personaje principal debe desempeñar su papel de héroe/heroína para alcanzar la solución y conducir la historia hacia un desenlace favorable.

Ejemplo de nudo

Liberado de la plaga, el pueblo de Hamelín volvía a brillar, las calles se llenaron de niños, risas y juegos, y los aldeanos preparaban banquetes y fiestas para celebrarlo.

El flautista regresó al pueblo para cobrar su recompensa, pero el gobernador se negó a pagar porque consideraba que el esfuerzo del músico no valía la suma de dinero que había prometido.

Todos los habitantes de Hamelín despreciaron el favor del flautista.

El flautista, molesto ante la falta de consideración que había recibido, comenzó a tocar una melodía aún más bonita que la utilizada para expulsar a los ratones.

Al escuchar la melodía, los niños comenzaron a seguir al flautista, que intentaba alejarlos de Hamelín, bajo el embrujo de su música.

De repente, alguien se percató de lo que sucedía y comenzó a gritar que el flautista se estaba llevando a los niños.

Desenlace

El desenlace es la última parte de la historia, también recibe el nombre de final o conclusión.

En esta parte se explica cómo el personaje principal pone solución al conflicto, superándose a sí mismo, una adversidad del destino o a sus enemigos.

La situación se resuelve cumpliendo las expectativas del lector, aunque el final no tiene por qué ser el esperado.

Cuando se trata de historias infantiles los finales suelen ser felices, pero hay otro tipo de cuentos que pueden tener un final trágico. En algunos cuentos este final proporciona una lección de tipo moral.

Ejemplo de desenlace

El gobernador entendió que su actitud y su avaricia habían provocado esta situación, y salió junto a sus vecinos en busca de los niños.

Habían pasado horas buscando cuando encontraron al flautista, se disculparon con él y, tras pagarle la recompensa, le suplicaron que devolviese a sus queridos niños.

El flautista volvió a hacer sonar su melodía y los niños comenzaron a salir del bosque para reencontrarse con sus familias.

Los habitantes de Hamelín aprendieron que no debían ser avariciosos. El flautista continuó su camino en busca de gente a la que poder ayudar.

Referencias:

  • Grimm, W., Grimm, J., (2016). El flautista de Hamelín. Santillana Loqueleo.
  • Imbert, E. A. (1979). Teoría y técnica del cuento. Ediciones Marymar.
  • Urbano, N. M. (2011). El cuento como instrumento educativo.

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Eva Andrés Vicente
Eva Andrés Vicente
Licenciada en Filología Clásica por la Universidad Complutense de Madrid (2007).