Retroalimentación positiva y negativa


Ana Zita
Revisión científica por Ana Zita • Doctora en Bioquímica

La retroalimentación es un proceso en el que un sistema responde a alguna acción, gracias a la información que obtiene sobre los efectos de dicha acción. La respuesta del sistema tiene como fin que se mantenga su estado original, o que este sea alterado.

La retroalimentación positiva se da cuando se promueven cambios en un sistema, como respuesta a acciones que provocaron alguna alteración en el mismo.

La retroalimentación negativa busca que el equilibrio o estado original del sistema se mantenga, respondiendo con el objetivo de reducir los efectos de las acciones que provocaron algún cambio.

Se puede decir que la retroalimentación positiva busca que las cosas “cambien”, mientras que la retroalimentación negativa provoca que las cosas “permanezcan iguales”.

Retroalimentación positiva

Retroalimentación negativa

Definición

Es cuando un sistema responde a una acción promoviendo cualquier cambio que se haya introducido en el mismo.

Se produce cuando un sistema busca reducir o terminar los efectos de una acción que han alterado al propio sistema.

Características

  • Produce inestabilidad en el sistema.
  • Es menos común que ocurra en los humanos.
  • Se puede presentar en sistemas naturales, sociales y objetos.
  • Puede provocar un círculo vicioso.
  • Son necesarios factores externos para poder detenerla.
  • Intenta mantener un sistema en un punto de equilibrio.
  • Es común en los procesos biológicos humanos.
  • Se puede presentar en sistemas naturales, sociales y objetos.
  • Generalmente se detiene sin la intervención de factores externos.

Relación con la homeostasis

No es común que se relacione con la homeostasis.

Tiene una relación intrínseca con la homeostasis.

Ejemplos
  • El ciclo menstrual.
  • Las contracciones durante el parto.
  • La coagulación de la sangre.
  • La regulación de la temperatura corporal.
  • La regulación del pH en la sangre.
  • La regulación de la presión sanguínea.

¿Qué es retroalimentación?

La retroalimentación es un proceso que abarca la respuesta a acciones que alteran el estado en el que se encuentra un sistema en un momento dado.

Este proceso se da cuando el efecto de la acción de un sistema se transforma en información que sale y regresa a este con alteraciones provocadas por algún fenómeno. El sistema luego determina la forma de actuar según la información obtenida.

La información comunica al sistema los cambios ocurridos, disparando un conjunto de reacciones que intentan regresar al sistema a su estado original o estimulan los cambios introducidos en este.

Un sistema se caracteriza porque sus partes constituyentes forman una unidad y funcionan en conjunto de acuerdo con un objetivo. El sistema que pasa por el proceso de retroalimentación puede ser un organismo natural (cualquier ser vivo, órganos del cuerpo), un ente social (un partido político, una compañía, un sistema económico) o de otra índole (un dispositivo electrónico, un plan de negocios).

Existen dos tipos de retroalimentación que generan algún tipo de reacción en un sistema: la retroalimentación positiva y la retroalimentación negativa. Estas se diferencian por la respuesta que generan ante los cambios introducidos en el sistema.

La retroalimentación positiva favorece el cambio introducido en el sistema, aumentando el estímulo que irrumpió en el sistema. En el caso de la retroalimentación negativa, esta busca que el equilibrio o estado original del sistema se mantenga, reduciendo el estímulo que produjo el cambio.

Bucle de retroalimentación

El proceso de retroalimentación tiene una dinámica de salida y entrada de información que provoca algún tipo de reacción en un sistema. A esta dinámica o movimiento se le conoce como bucle de retroalimentación.

Los sistemas sociales, biológicos o de otra índole se ven afectados por estos bucles de retroalimentación.

Composición de un bucle de retroalimentación

  • Estos bucles se componen por una serie de variables susceptibles de ser controladas durante el proceso de retroalimentación: por ejemplo, la temperatura corporal o la presión sanguínea.
  • Receptores en el organismo: son sensores que perciben cualquier cambio en estas variables.
  • El centro de control del sistema: toma una decisión según la información recibida.
  • Un efector: corrige el estado de la variable o estimula los cambios en la misma.

¿Qué es retroalimentación positiva?

La retroalimentación positiva es un tipo de retroalimentación que promueve el cambio dentro de un sistema. Esta lleva a un sistema a un estado diferente del estado original en el que se encontraba en un momento dado.

Al promover el cambio en un sistema, la retroalimentación positiva se asocia a la introducción de inestabilidad en el mismo. Hay una reacción en cadena que irrumpe con el estado del sistema, estimulando el crecimiento continuo y acelerado de alguna acción, así como de sus efectos.

Características de la retroalimentación positiva

  • Promueve el cambio en el estado de un sistema.
  • Ocurre con menor frecuencia en los procesos biológicos del ser humano.
  • Aumenta el ritmo en el que se presenta la acción que desestabiliza al sistema.
  • Sus resultados son exponenciales.
  • No es común que haya retroalimentación positiva en el proceso de homeostasis.
  • Puede ser causar un círculo vicioso, ya que degenera un estado de equilibrio.
  • Es común que factores externos deban entrar en juego para detener un proceso de retroalimentación positiva.

Etapas de la retroalimentación positiva

  1. Un estímulo irrumpe en un sistema, generando cambios.
  2. La información sobre los cambios ocurridos es percibida por el centro de control del sistema.
  3. El centro de control del sistema realiza una (re)acción ante estos cambios, controlando cómo se responderá ante estos.
  4. Se produce un efecto a la respuesta o reacción, en línea con el estímulo inicial para promover o generar más cambios.

Ejemplo de retroalimentación positiva

La coagulación de la sangre es un ejemplo de retroalimentación positiva. La sangre se mantiene como un fluido dentro del cuerpo. Cuando se rompen los vasos sanguíneos, se activan los mecanismos de coagulación en la sangre para poder proteger el organismo de una hemorragia, sellando el lugar del daño.

El mecanismo de retroalimentación positiva de la coagulación actúa de la siguiente forma. Al romperse un vaso sanguíneo, se expone una superficie que activa unas proteínas. Estas proteínas a su vez, actúan sobre otras proteínas, como una reacción en cadena, hasta formar la malla de fibrina que sella la herida.

¿Qué es retroalimentación negativa?

La retroalimentación negativa promueve que el estado de un sistema se mantenga en equilibrio, cuando este sufre cambios causados por alguna acción. Este tipo de retroalimentación busca la estabilidad de un sistema.

Su nombre no se refiere a un proceso “malo” o contraproducente. Lo que sucede es que la retroalimentación negativa se opone a los cambios que irrumpen el equilibrio en un sistema.

La retroalimentación negativa reacciona ante un estímulo e intenta detenerlo, reduciendo su impacto. El objetivo es el de regresar el sistema a su estado original.

Por ejemplo, la temperatura corporal se regula a través de la retroalimentación negativa. Ante una subida en la temperatura del cuerpo, este reacciona produciendo sudor. De esta forma, el sudor permite que el cuerpo se enfríe.

Características de la retroalimentación negativa

  • Reduce las alteraciones que son introducidas en un sistema.
  • Es más común en los procesos biológicos del cuerpo humano.
  • Minimiza el ritmo en el que se produce una acción (recuperando el estado original del sistema).
  • Se relaciona con el proceso de homeostasis.
  • Sus efectos no son exponenciales.
  • Es común que un proceso de retroalimentación negativa se detenga por sí solo cuando el equilibrio ha sido reestablecido.

Etapas de la retroalimentación negativa

  1. Un estímulo o señal irrumpe en un sistema, generando cambios.
  2. La información sobre los cambios ocurridos es percibida por el centro de control del sistema.
  3. El centro control del sistema realiza una (re)acción ante estos cambios, controlando qué respuesta habrá.
  4. El efecto o respuesta intenta eliminar o reducir el estímulo que generó los cambios, para restaurar el equilibrio original.

Ejemplo de retroalimentación negativa

El proceso de regulación de la temperatura del cuerpo humano es un ejemplo de retroalimentación negativa. El hipotálamo es el centro de control que regula temperatura corporal. Cuando la temperatura de la piel es superior o inferior a los 37°C, el hipotálamo activa diferentes procesos para corregir dicho desequilibrio.

En el caso de que la temperatura sea mayor a los 37°C, se produce sudor, el cual se evapora sobre la piel, enfriándola. Si la temperatura es menor que 37°C, se inicia un proceso conocido como termogénesis tiritante. Básicamente, se producen movimientos involuntarios del cuerpo con el fin de aumentar el calor corporal y alcanzar el nivel de temperatura original.

Retroalimentación negativa y homeostasis

La homeostasis se da cuando un organismo (sistema) regula sus procesos internos con el fin de mantener el equilibrio y asegurar su buen funcionamiento.

Esta regulación se debe a la interacción que un organismo tiene con un ambiente externo que provoca cambios en el ambiente interno del organismo.

  • La retroalimentación negativa mantiene una relación particular con el fenómeno de la homeostasis. Es utilizada como mecanismo de control para regresar al estado de equilibrio original del organismo.
  • La retroalimentación positiva, en cambio, estimula cualquier acción que provoca el cambio en un organismo, siendo contraria al homeostasis.

La forma en que la homeostasis controla los procesos de un organismo para mantenerlo en equilibrio se puede entender cuando se piensa en la forma en la que un animal regula la temperatura de su cuerpo.

Por ejemplo, un organismo endotermo (animales de sangre caliente) usa la homeostasis para regular la temperatura de su cuerpo, a pesar de los cambios de temperatura en el ambiente.

Este es el caso de cualquier mamífero, como un humano o un gorila, que necesita una mayor cantidad de energía para poder mantener su temperatura corporal.

Por otro lado, los organismos ectotermos (animales de sangre fría) utilizan el medioambiente en el que se encuentran para regular su temperatura corporal, consumiendo menos energía. En este caso, la capacidad de llevar a cabo la homeostasis para regular la temperatura es menor que en los endotermos.

Este sería el caso de los reptiles, como un cocodrilo, que toman baños de sol para mantener la temperatura de su cuerpo.

Ana Zita
Revisión científica por Ana Zita
Doctora en Bioquímica por el Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas (IVIC), con licenciatura en Bioanálisis de la Universidad Central de Venezuela.